Precisiones y alcance
Esta página define el marco de nuestros servicios de dirección de arte e identidad visual. Aclaramos qué entendemos por cada fase, qué entregables son parte del proceso y qué condiciones aplican a la colaboración, para que no haya malentendidos antes de empezar.
La dirección de arte abarca la concepción global de la imagen: concepto, estilo fotográfico, atmósfera y coherencia entre piezas. El diseño gráfico es la ejecución formal de esa idea. En nuestros proyectos, la dirección de arte se aplica a campañas, lanzamientos o colecciones; el diseño gráfico, a piezas concretas como catálogos, etiquetas o papelería.
Si tu encargo es solo una pieza (un cartel, una portada), lo tratamos como diseño gráfico. Si necesitas que la pieza dialogue con una estrategia visual mayor, entonces hablamos de dirección de arte.
Todo encargo de identidad visual se estructura en tres momentos:
Cada fase se documenta y se entrega por separado, de modo que puedas validar el rumbo antes de continuar.
Los entregables se definen por escrito al inicio. En general, un proyecto de identidad incluye:
La fotografía de producto o las ilustraciones específicas se cotizan aparte, ya que dependen de proveedores externos.
La propiedad intelectual de los diseños se transfiere al cliente tras el pago completo. Sin embargo, nos reservamos el derecho de mostrar el proyecto en nuestro portafolio y en redes profesionales, salvo acuerdo de confidencialidad explícito.
Las fuentes tipográficas y las fotografías de stock se licencian bajo los términos de sus autores. Si una fuente requiere licencia comercial, el coste se indica por separado y no está incluido en los honorarios de diseño.
Cada fase del proyecto incluye dos rondas de revisión. Las revisiones adicionales o los cambios que alteren el concepto aprobado se presupuestan como trabajo extra. Esta política nos permite mantener el ritmo y la calidad sin sorpresas. Si durante el proceso surge una necesidad nueva (por ejemplo, añadir una línea de packaging), lo hablamos y ajustamos el alcance antes de continuar.
Formatos de trabajo
Cada proyecto de dirección de arte o identidad visual sigue un proceso claro. Estas son las ventajas concretas que obtienes al trabajar con el estudio, desde la primera conversación hasta la entrega de los archivos finales.
Tratas directamente con la persona que diseña, no con un equipo de intermediarios. Las decisiones se toman rápido y los cambios de rumbo se resuelven en una llamada, sin cadenas de aprobación que alarguen el calendario.
Cada fase queda registrada: investigación inicial, referencias, paleta cromática, tipografías y decisiones conceptuales. Al final recibes un dossier que explica el porqué de cada elección, útil para tu equipo interno o futuros proveedores.
Trabajamos con guías de aplicación que cubren papel impreso, soportes digitales y fotografía de producto. Así la marca se mantiene coherente cuando crezca, cambie de proveedor o lance una nueva línea.
Entregamos los materiales preparados para imprenta y para web, con las especificaciones técnicas incluidas. No recibes capas sueltas sin explicación: cada archivo va acompañado de una nota de uso.
Aportamos una perspectiva fresca sobre cómo se percibe tu marca en el punto de venta, en la estantería o en la pantalla. Detectamos problemas de legibilidad o jerarquía que quien trabaja el día a día ya no ve.
Para proyectos de packaging o moda, coordinamos la sesión fotográfica con profesionales que entienden el concepto. El resultado es una imagen de producto que comunica la misma idea que el diseño impreso.
¿Quieres ver cómo se aplica este proceso en un caso real?
Ver proyectos del estudioAlgunas dudas habituales antes de empezar un proyecto de identidad, packaging o dirección de arte. Respuestas directas, sin tecnicismos.
Primero dedicamos una sesión a entender el contexto de la marca: su público, su historia y el mercado en el que se mueve. A partir de ahí hacemos una investigación visual y presentamos dos o tres direcciones conceptuales. No empezamos a dibujar logotipos hasta que la estrategia está clara.
La guía recoge el uso correcto de la tipografía, la paleta cromática con sus valores exactos, los márgenes de seguridad y ejemplos de aplicación en papel, digital y packaging. También incluimos usos incorrectos para evitar errores comunes. Es un documento práctico que tu equipo podrá consultar sin depender de nosotros.
Sí, colaboramos con imprentas locales que conocen bien los materiales y acabados. Si aún no tienes un proveedor, te recomendamos opciones según el tipo de pieza: papelería, packaging o gran formato. Nos encargamos de preparar los archivos en el formato correcto y de supervisar la prueba de color.
Depende de la complejidad del envase y del número de variantes. Para una línea de tres o cuatro productos, el proceso suele llevar entre cuatro y seis semanas. Incluye el diseño de la estructura, la gráfica, la elección de materiales y las pruebas de impresión. Si hay fotografía de producto, se añade una semana más.
Hacemos ambas cosas. Para proyectos de moda o gastronomía, podemos encargarnos de la dirección de arte completa: concepto visual, selección de localización, styling básico y dirección del fotógrafo. También coordinamos la postproducción para que el resultado final sea coherente con la identidad de la marca.
Solo necesitamos una conversación inicial y, si existe, cualquier material previo de la marca: logotipos antiguos, fotografías de producto o ejemplos de referencias que te gusten. Con eso podemos preparar una propuesta con el alcance, el calendario y el presupuesto. No hace falta tener un brief cerrado; lo construimos juntos.
¿Tienes una duda más específica sobre tu proyecto? Escríbenos y te respondemos en menos de 48 horas.
Contactar con el estudioFormatos de trabajo
No ofrecemos paquetes cerrados. Cada encargo parte de una necesidad concreta: definir una marca desde cero, ordenar una línea editorial o preparar un lanzamiento con fotografía propia. Aquí se detalla qué incluye cada servicio y cómo se aplica al resultado final.
Construcción del sistema gráfico desde el diagnóstico inicial hasta la guía de aplicación. Incluye logotipo, paleta cromática, tipografías, usos correctos e incorrectos y plantillas para papelería.
El entregable final es un manual en PDF listo para compartir con imprentas y colaboradores, con ejemplos aplicados a soportes reales.
Planificación visual para publicaciones periódicas, catálogos y libros. Definimos retícula, jerarquía tipográfica y tratamiento de imagen para que cada página funcione como parte de un conjunto.
Trabajamos con equipos de redacción y fotógrafos para asegurar que el diseño acompañe al contenido sin imponerse.
Diseño de envases que comunica el origen y los valores del producto. Estudiamos materiales, formatos de impresión y normativas del sector para que la pieza sea viable, no solo estética.
Incluye desarrollo de troqueles, arte final para imprenta y pruebas de color supervisadas.
Sesiones dirigidas para catálogos, tiendas online o campañas. Preparamos la escenografía, la iluminación y el retoque para que el producto se muestre con coherencia con su identidad.
El servicio incluye selección de tomas, edición de color y entrega de archivos optimizados para web y para impresión.
Adaptación de la identidad a perfiles de redes sociales, plantillas de presentaciones y piezas para campañas puntuales. Mantenemos la coherencia visual sin repetir mecánicamente el mismo formato.
Cada pieza se diseña pensando en su contexto de uso, no como una simple variación del logotipo.
Auditoría de una identidad existente para detectar inconsistencias y proponer mejoras concretas. Revisamos aplicaciones, tipografía, color y usos en distintos soportes.
Entregamos un informe con prioridades y un plan de acción realista según el presupuesto y el calendario de cada marca.
¿No sabes por dónde empezar? Podemos revisar tu caso y proponer el servicio que mejor se adapta al momento de tu proyecto.
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